Un viaje de primera clase
Nuestra historia
La historia de Château Alto Cormeil es la de una familia franco-argentina, profundamente vinculada al mundo del vino, los viajes y el placer de compartir
Desde Anjou, en el valle del Loira, hasta Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, y finalmente Saint-Émilion, nuestro recorrido ha estado marcado por tres grandes regiones vitivinícolas, cada una con sus tradiciones, paisajes y cultura.
Después de más de veinte años en Argentina, decidimos regresar a Francia para dar vida a un proyecto muy personal: crear una casa donde compartir nuestra pasión por el vino, la hospitalidad y los lugares llenos de historia.
Así nació Château Alto Cormeil.
Imaginamos una casa de huéspedes íntima y acogedora, donde cada visitante pudiera sentirse como en casa, disfrutar de la tranquilidad de los viñedos y descubrir Saint-Émilion a través de nuestras recomendaciones.
Para nosotros, la hospitalidad consiste, ante todo, en compartir, cuidar los detalles y disfrutar de los encuentros.
Nuestra casa
Construida entre finales del siglo XVIII y el siglo XIX, nuestra casa señorial conserva la esencia del patrimonio vitivinícola de Saint-Émilion.
Sus muros de piedra dorada, sus amplios espacios y sus antiguas instalaciones de vinificación cuentan una historia que quisimos preservar durante la restauración.
Hoy, los espacios históricos de la propiedad albergan cinco habitaciones con personalidad, dos acogedores salones y diferentes zonas de descanso, combinando autenticidad y confort contemporáneo.
En el exterior, un parque arbolado de casi 4.000 m² invita a disfrutar de la tranquilidad del entorno.
Hemos querido conservar el espíritu de una casa privada, donde nuestros huéspedes puedan leer, descansar, compartir una copa de vino o simplemente disfrutar del jardín.